El robot que no entró en Fama

No tiene alma, ni corazón, pero aquella mañana sintió como algo se le rompía dentro de su carcasa. No lo habían admitido en Fama ¡a bailar!. La excusa, la de siempre, la del año pasado, la de siempre, bailas muy bien, tanto que no necesitamos enseñarte nada ni tu aprender mas. Los cojones cojinetes. No le admiten por que es un robot de 30 centímetros de alto con una sudadera con capucha y pantalones anchos. Y punto.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies